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CELIACA
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  • 27 Julio 2007
  • 216
La enfermedad Celiaca en México

Por: Dr. Eduardo Cerda Contreras*

¿Qué es la enfermedad celíaca (EC)?

Esta enfermedad, también conocida como enteropatía sensible al gluten, esprue celíaco, esprue no tropical o celiaquía, es un problema del sistema inmune (autoinmunidad) que afecta principalmente al intestino delgado, provocada por una intolerancia permanente a un componente de ciertos cereales llamado GLUTEN que afecta a personas con una predisposición genética.

Esto quiere decir que la enfermedad requiere de dos componentes principales: la exposición al gluten de los alimentos (al cual todas las personas estamos expuestos ya que sus fuentes principales son el trigo, la cebada, el centeno y en menor grado la avena) y una susceptibilidad genética que provoca una reacción anormal que daña al propio intestino, ocasionando falta de absorción de los nutrientes (malabsorción intestinal).

Anteriormente se creía que la enfermedad era rara en nuestro país, sin embargo, 2 estudios recientes de médicos mexicanos, han revelado que la enfermedad es tan frecuente como en otros países europeos y de Norteamérica, estimándose que uno de cada 100 a 160 personas la padecen, esto significa, que si en México somos 100 millones de habitantes, entre 600 mil y 1 millón padecen la enfermedad.

¿Qué síntomas presenta la enfermedad?

Existen 3 formas de presentación de la enfermedad

La EC clásica con diarrea crónica (mayor a 1 mes) y malabsorción. Representa      aproximadamente la mitad de los casos. Muchos de estos pacientes tienen pérdida  de peso importante.
La EC atípica, donde los pacientes presentan manifestaciones diferentes a diarrea. Los síntomas pueden ser intestinales (distensión, datos de “colon irritable”, reflujo), o bien presentarse en otros órganos (depresión, convulsiones, neuropatía, abortos repetidos, infertilidad, fatiga crónica, falta de crecimiento en niños, defectos dentales, alteraciones en el hígado). Esta forma de la enfermedad puede por lo tanto pasar desapercibida por mucho tiempo, atribuyéndose los síntomas a otras enfermedades.
La EC silente, que es totalmente asintomática y sólo se descubre por medio de exámenes de sangre que se basan en la medición de las sustancias (anticuerpos) que agreden y dañan el propio intestino. Dichos anticuerpos son indicadores de que la enfermedad esta presente, aun cuando no hayan causado un daño aparente. Esta forma, como la anterior, también pasa desapercibida y puede a la larga dar complicaciones si no se suspende el gluten de la dieta.
Los enfermedad, como ya se mencionó, puede dar síntomas en otros órganos y sistemas, algunos de manera independiente al problema intestinal, y otros ocasionados como consecuencia de la deficiencia de ciertos nutrientes indispensables para el correcto funcionamiento del organismo, ejemplos de esto son la osteoporosis por deficiencia de vitamina D y la anemia por deficiencia de hierro, los cuales son muy comunes.

Por otra parte existen enfermedades que son más frecuentes de padecer cuando se tiene EC: enfermedades de la piel (dermatitis herpetiforme), de la tiroides, diabetes tipo 1, enfermedad de “ojo y boca secos”, enfermedades hepáticas, etc., que incluso pueden estar antes que la EC y que nos obligan a buscarla.

¿A quién afecta la enfermedad?

Cualquier persona puede ser afectada, no es posible predecir quien puede padecerla, excepto si ya se tiene un familiar enfermo, donde las probabilidades aumentan, debido al componente genético (hereditario) ya mencionado.

Por lo tanto, es importante que los familiares directos (padres, hijos y hermanos) de un paciente afectado, se investiguen con anticuerpos. La EC aparece a cualquier edad, pero lo más común es en niños y adultos jóvenes, aunque también los ancianos la pueden presentar.

¿Cómo se diagnostica la enfermedad?

El primer paso es sospecharla, aquí aplica la frase de “los ojos no ven, lo que la mente no sabe”.

Una persona con diarrea crónica, pérdida de peso y anemia, no constituye un gran problema, porque es una de las causas que uno como médico busca primero.

El problema son los pacientes que no tienen síntomas típicos, como mencionamos arriba, donde se requiere que el médico tenga especial cuidado en notar que los síntomas puedan ser debidos a EC. Si es posible debe consultarse a un Gastroenterólogo, que es el especialista que más conoce de la enfermedad.

Una vez que se tiene la sospecha, el diagnóstico se lleva a cabo mediante la medición de unos anticuerpos en sangre (anti-transglutaminasa tisular y antiendomisio). Estos anticuerpos se tienen ya en muchos hospitales y laboratorios grandes y de prestigio en la cuidad de México, y también en provincia, pero aunque en un lugar no se cuente con ellos, se pueden enviar a otros laboratorios de manera muy fácil.

Además, de ser necesario, la evaluación se debe completar con una endoscopía de tubo digestivo alto para tomar pequeñas muestras (biopsias) del intestino y analizarlas al microscopio tratando de encontrar los datos clásicos de la enfermedad, lo cual si se hace en cualquier parte del país.

¿Cómo se trata la EC?

No existe un tratamiento basado en fármacos, sino que los pacientes deben eliminar totalmente el gluten de su alimentación. Lamentablemente esto no es una tarea fácil, ya que los alimentos con gluten se encuentran muy difundidos en la dieta del mexicano.

Deben evitarse entonces harinas, panes de todo tipo (incluyendo los integrales que se basan en trigo), galletas, pastas, cerveza (por la cebada), chocolates, almendras y otros. Además existen muchos alimentos contaminados con gluten, como espesantes y sustancias usadas para cocinar, así como algunos conservadores. Este el caso del café instantáneo y los aderezos para ensaladas que no deben consumirse.

LA DIETA ES DE POR VIDA.

Por esta razón es FUNDAMENTAL el apoyo por parte de un especialista en nutrición con conocimiento del tema, ya que como dijimos, esto es la base del tratamiento.

Finalmente, hay pacientes que también requieren el apoyo de un profesional de la salud mental, sobre todo de psicólogos, ya que resulta obvio el impacto en la esfera psicológica que puede tener una persona cuando se le dice que a partir de ese momento no podrá volver a comer NUNCA muchos de los alimentos que constituyen su dieta, si bien, en necesario mencionar, que con la mejoría espectacular de los síntomas, y por lo tanto de la calidad de vida tan afectada que tienen estos pacientes cuando no se han diagnosticado, la mayoría aceptan continuar la dieta con gran motivación.

¿Qué es la EC refractaria?

Existen un pequeño grupo de pacientes que presentan una forma muy agresiva de la enfermedad a pesar de llevar la dieta en forma adecuada, a esto se le conoce como EC refractaria y constituye un reto para el Gastroenterólogo, ya que además de la desnutrición que la acompaña, puede evolucionar a un tipo de cáncer del sistema inmune intestinal llamado linfoma. En estos casos en necesario el uso de esteroides (cortisona) o de otros medicamentos que controlen el efecto descontrolado del sistema inmune.

¿Qué si puedo comer?

Al inicio se deben eliminar, además de los cereales mencionados, la leche, ya que existe una intolerancia a la lactosa que se debe a la inflamación y destrucción tan importante en el intestino. Gradualmente esta se puede reintroducir.

Existen además listas publicadas en Internet que muestran los alimentos seguros. Entre ellos están el arroz, el maíz, el café de grano, las tortillas de maíz, la soya, las frutas (excepto la ciruela) y verduras, leguminosas y carnes, helados, dulces de caramelo macizo, mermeladas y azúcar.

Con la avena existe controversia, sin embargo la mayoría de los datos con que contamos indican que su ingestión es segura, siempre y cuando se haya retirado temporalmente desde el inicio de la dieta, y estamos seguros de que no está mezclada con otos cereales.

Lamentablemente en nuestro país los establecimientos de comida no consideran un menú para celiacos, de hecho muchos ni siquiera conocen la enfermedad. Incluso médicos, nutricionistas (nutriólogos) y chefs desconocen acerca del tema.

¿Qué pasa si alguien no sigue la dieta?

Cómo ya se mencionó, la dieta libre de gluten es el único tratamiento disponible, de no llevarse, el individuo se expone a complicaciones graves como deshidratación, osteoporosis y fracturas, linfomas intestinales, desnutrición grave e incluso la muerte.

¿Qué se está haciendo en México?

En México, el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (INCMNSZ), realiza investigación sobre la enfermedad, y es de hecho uno de los pocos centros de investigación, y por lo tanto con mucha experiencia en el tema.

En este momento se está trabajando en proyectos que nos darán más información sobre la frecuencia de la enfermedad en nuestro país, así como de la parte genética en nuestra población, de donde se pueden derivar nuevos métodos de diagnóstico de suficiente certeza, facilidad y rapidez que permitan ofrecer un tratamiento oportuno a los pacientes con sospecha de EC.

El Instituto (INCMNSZ) es un hospital público de alta especialidad que depende de la Secretaría de Salud, y por lo tanto cualquier persona puede ser valorada, sin embargo, para ingresar al hospital es necesario haber recibido ya una evaluación por parte de otro médico y tener una sospecha bien fundamentada de que se padece enfermedad celiaca.

Existen además un par de asociaciones en México que ofrecen asesoría y apoyo a los pacientes, y que pueden encontrarse en Internet, una de ella es “Celiacos de México”.

Esta organización se encuentra muy interesada en que se acepte una iniciativa de ley en materia de salud para pacientes celiacos, y un servidor se encuentra ya en pláticas encaminadas a esto.

Este punto es de primordial importancia, ya que para que un paciente pueda “sobrevivir” en este país, se requiere que existan apoyos de todo tipo por parte del gobierno, como ocurre en otros países (España, Argentina), desde información sobre la enfermedad y a donde acudir, hasta menús para celiacos y áreas especiales para celiacos en los supermercados, con alimentos etiquetados específicamente como libres de gluten y que sean accesibles a la mayor parte de la población.

*Dr. Eduardo Cerda Contreras
Medicina Interna y Gastroenterología
Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán
e-mail: lalocerda@gmail.com

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