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CELIACA
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  • 14 Marzo 2011
  • 217
Un diagnóstico correcto, bienestar para un Celiaco

Según estudios de Mayo Clinic, la enfermedad celíaca, una respuesta del sistema inmune al gluten de la dieta, es cuatro veces más común que hace 50 años, lo que afecta en promedio a una de cada 100 personas en el mundo, aunque hay países como México que la afectación es mucho mayor. El diagnóstico correcto puede recuperar el bienestar del paciente.


Cuando Melanie Herring asistió a su reunión número 20 de ex alumnas del colegio, pocas de sus ex compañeras la reconocieron. Había bajado más de 25 kilos. Mientras para muchas mujeres estarían felices de pasar de la talla 22 a la talla 6, la pérdida de peso de Herring desafió al diagnóstico. Ella había batallado con un sinnúmero de problemas de salud a lo largo de los años —anemia, hipo-glucemia, erupciones de la piel, migrañas, nauseas, dolor inexplicable de estómago y embarazos difíciles.
Los médicos inicialmente pensaron que el problema subyacente era un desorden autoinmune como el lupus. Este no fue el caso. La vida de Herring era agitada, con el trabajo y una familia que crecía, cada uno de los asuntos era explicado racionalmente y tratado. Nadie sospechaba que una condición subyacente diferente era la culpable.

Sus problemas, como un dolor inexplicable de estómago y fatiga, continuaban, pero entre el trabajo a tiempo completo, asistir a clases de educación continua y llevar a sus niños a y desde actividades, Herring los atribuyó al estrés. Para adaptarse, Herring aumentó sus esfuerzos de vida saludable.

En el 2005, la residente de Jacksonville, Florida, y manager de la Clínica Mayo, comenzó a entrenar para una maratón y se focalizó en adoptar una dieta libre de grasas y de granos enteros. “Cambié papas fritas por pretzels, pan blanco por pan de trigo integral no refinado, incluí bebidas diet y también eliminé el azúcar”, dice.

Pero los síntomas digestivos continuaron. “Mis esfuerzos para estar saludable me hicieron sentir peor”, comenta Herring. “Era miserable. El dolor y la fatiga me impactaban tanto que no almorzaba, porque si lo hacía me enfermaba el resto del día”.

Tiempo después, luego de asumir un nuevo trabajo en la Clínica Mayo, Herring estaba exasperada por su salud. Se sometió, en la Clínica Mayo, a una endoscopía alta y baja, un examen del estómago y de los tejidos de intestino delgado, para determinar exactamente qué es lo que causaba sus síntomas.

Cuando se despertó después del procedimiento, supo que la fuente de sus preocupaciones de salud, aparentemente sin relación, era la enfermedad celíaca.

En los pacientes con enfermedad celíaca, la proteína del gluten presente en el trigo, la cebada o el centeno, gatilla un ataque al sistema inmune, daña la mucosa del intestino delgado. La mucosa son proyecciones parecidas a los dedos que aumentan el área de la superficie para la absorción de nutrientes y la digestión.

Los pacientes celíacos desarrollan inflamación en el revestimiento intestinal y en última instancia experimentan una pérdida de mucosa y la habilidad de absorber nutrientes vitales disminuye, dice el doctor John Cangemi, gastroenterólogo de la Clínica Mayo de Jacksonville.

Los síntomas de la enfermedad pueden incluir diarrea, molestias abdominales, pérdida de peso, anemia, pérdida de dentadura, osteoporosis severa o prematura e infertilidad inexplicable.

El desafío, dice el Dr. Cangemi, es que los síntomas de la enfermedad celíaca son variables y pueden ser confundidos por otras enfermedades más comunes, como el síndrome de intestino irritable. De hecho, dice, no existen signos ni síntomas exclusivos de la enfermedad celíaca.

“Algunos estudios sugieren que por cada persona que es diagnosticada con enfermedad celíaca, existen alrededor de 30 que la tienen pero que no han sido diagnosticadas”, dice el Dr. Cangemi.

Una visita al gastroenterólogo puede proveer un correcto diagnóstico — mediante un examen de sangre o una endoscopia alta para mirar la mucosa. En el caso de Herring la evidencia era obvia una vez que los especialistas le realizaron la endoscopía. “Me dijeron que una mucosa normal es como una alfombra de felpa; la mía era como una baldosa”, dice Herring.

Tener un diagnóstico es un alivio, pero el tratamiento no es tan simple como parece. “Una dieta libre de gluten no es fácil”, dice el Dr. Cangemi. “El trigo, la cebada y el centeno se usan como rellenos en muchas comidas, como también en algunos medicamentos, caramelos y otros ítems que uno no se da cuenta”.

Herring cuenta que se impresionó de lo difícil que es remover el gluten de su dieta. “Está en todo, incluso en los caramelos — que son mi debilidad”, dice.

Ella y su familia ocupan mucho tiempo en leer las etiquetas de las comidas. “Para mis hijos es como la búsqueda del tesoro-encontrar comidas y buscar en las etiquetas para identificar cosas que podrían gatillar una reacción”. Pero, por lo menos ahora es capaz de alimentarse y disfrutar la comida. “Inmediatamente percibí la diferencia cuando removí el gluten.

Sorpresivamente tenía hambre. No había tenido hambre en años porque cada vez que comía, después era miserable. Pero ahora, me siento como si me hubiera estado privando por años”. La experiencia influye en el diagnóstico de la enfermedad celíaca

Los médicos especializados, indispensables

 

Los pacientes con enfermedad celíaca se benefician al ver a especialistas que tienen experiencia en el manejo de la enfermedad.

Alrededor del 1% de la población de Estados Unidos es diagnosticada con enfermedad celíaca, algunas apropiadamente y otras no. “Es tan frecuente como el no diagnostico de la enfermedad, el diagnostico sin suficiente documentación, sometiendo a pacientes a dietas estrictas por razones equivocadas”, dice el Dr. Cangemi, gastroenterólogo especializado en la enfermedad.

Se requiere una biopsia para confirmar la enfermedad. “Nosotros tenemos gastroenterólogos cuya práctica está focalizada en los pacientes con enfermedad celíaca”, dice el Dr. Cangemi. “Tenemos dietistas que enseñan a los pacientes a manejar la dieta libre de gluten”.

El aspecto más importante del tratamiento es la dieta. Una dieta libre de gluten generalmente alivia los síntomas y restaura una apariencia normal, o casi normal en el intestino delgado. Pero una dieta libre de gluten es difícil de seguir.

(Para más información acerca de la enfermedad celíaca y los tratamientos disponibles en la Clínica Mayo en Jacksonville, Florida, llamar al departamento de Servicios Internacionales al teléfono (904) 953-7000 o enviar un e-mail a intl.mcj@mayo.edu.)

/Fuente original

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